Meritxell Casamira, es miembro activo de la Junta Directiva de ADG-FAD y docente en LCI Barcelona
Con una amplia experiencia en empresas y estudios de reconocimiento mundial, participa activamente en mesas redondas, charlas, talleres y comités de expertos sobre diseño. Esta participación refleja no solo su dedicación al oficio, sino también su compromiso de ampliar los límites del diseño a una escala más amplia.
En esta entrevista exclusiva, Meritxell Casamira, diseñadora gráfica y directora creativa de su propio estudio, nos comparte su visión sobre el síndrome del impostor, la importancia del autocuidado y cómo decidió emprender para crear su propio camino. Meritxell habla de cómo enfrentarse a los retos de trabajar en un sector tan competitivo, encontrar inspiración en los momentos difíciles y equilibrar la creatividad con la vida profesional.
💡 «Lo que para ti es ordinario, para otros puede ser extraordinario.»
💡 «El síndrome del impostor no deja de ser una vocecita interior que te dice cosas que no son reales.»
💡 «Desde que abrí mi propio camino, siento que estoy haciendo lo que realmente me llena.»
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Meritxell explica cómo el síndrome del impostor afecta a los creativos, identificando su conexión con una baja autoestima. Resalta la importancia de trabajar en uno mismo, dedicarse tiempo y cuidarse para contrarrestar esta «nube mental negativa». Además, señala cómo el autocuidado y el diálogo interno positivo impactan directamente en la seguridad personal y profesional.
Meritxell es diseñadora gráfica y directora creativa, y actualmente lidera su propio estudio, Casa Mira. Su enfoque abarca proyectos internacionales de branding, diseño editorial y diseño digital. Habla sobre cómo decidió emprender tras años de experiencia en estudios y cómo esto le permitió alinearse con sus valores y objetivos personales.
Destaca el diseño como un ejercicio de empatía. Explica que entender las necesidades del cliente y colaborar permite encontrar soluciones más efectivas, aunque a veces los cambios solicitados puedan ser frustrantes. Ve el diseño como una herramienta para comunicar de forma efectiva las ideas del cliente.
Meritxell describe su relación amor-odio con las redes sociales, valorándolas como herramientas para visibilizar el trabajo creativo y conectar con otros, aunque advierte sobre su potencial de obsesión. Utiliza Instagram y LinkedIn estratégicamente, pero sin dejar que definan su creatividad.
Meritxell subraya la importancia de participar en eventos, tanto por la oportunidad de establecer relaciones personales como para generar nuevas oportunidades de trabajo. Considera fundamental contar con una red de apoyo en la comunidad creativa para mantener la motivación y combatir la soledad de trabajar en solitario.
Afirma que trabajar para sí misma ha sido la mejor decisión, describiendo este cambio como una experiencia más satisfactoria y alineada con su bienestar personal. Reconoce las dificultades, pero enfatiza que la autonomía le ha permitido explorar plenamente su potencial creativo.